# El Artista: la insuficiencia

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En plena aventura desde la serenidad de los cielos, la luz del oriente se postra con calidez maternal sobre una pequeña ventana. Su resplandor se contiene de toda entrada triunfal al reposar sobre carcomidos dinteles de yeso y se asoma con animosidad exploradora. Vestigios de un tiempo viejo que no conoció la grandeza cortesana anticipan la austeridad que este espacio resguarda para ella. Pero es justamente en este medio de pobreza que la luz se sabe con libertad. Es dominada por un deseo de posesión tan puro que no conoce la idea de la forma. Un deseo sin reserva, porque sólo hay en él el fulgor de habitar, de vivir sin reducciones. No hay frente a ella objeto que le contenga, salvo la silueta de un brazo parco recargado sobre el gastado marco que, a su contacto, no presenta resistencia a la delicada caricia solar.

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# Jagüeyes

Dark Three

 

I

Los habitantes de la pequeña comunidad de Mejía estaban  confundidos. Habían conocido el miedo por primera vez en más de 11 generaciones. La noticia fluía con la misma naturalidad que las aguas rápidas e intempestivas de los ríos colorados que partían, justo a la mitad, a esta congregación de hombres ariscos y violentos, de la inocencia del mundo exterior. Leer más…

# Constelación vacía

 

 Femme a la blonde aisselle coiffant sa chevelure a la lueur des etoiles from Miro Constellations

 

EL ESPECTÁCULO COMUNAL

Dos benedictos cohabitando la misma esfera, levantan sus cabezas y proyectan sus miradas sobre el espacio exterior. El espectáculo que les es entregado a la brevedad de sus vidas tiene más la apariencia de un acontecimiento eterno y estático que por su misma gravedad arranca sendas preguntas: ¿qué miro delante de mi?,¿seré observado?

Es este el principio de una idea que se forma en la mente de cada uno. Sus cabezas inauditas se extravían alrededor de una imagen tan distante y a la vez abrumadora, que los globos de sus ojos orbitan en distintas direcciones. Leer más…

# Flamenco rosa

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A mi amada esposa:

Llegando a casa te observo dormida, libre. Tu silueta como un flamenco rosa que goza su inocencia abierto al misterio. ¿A qué empresa te arrastras en sueño? Con el deseo de alcanzarte me pregunto, ¿en que dirección vuelas, sobre que continente te postras? En tanto yo, en ese fragmento de vida, en ese misterio que me es ajeno, encuentro la más grande belleza.

Anda y duerme, embellece y engrandece.
Tuyo, con amor.

Xaus Kahal®

© Derechos de autor reservados. Se prohibe la reproducción, edición o publicación de esta obra sin el consentimiento del mismo.

Imagen: Frederick Carl Frieseke, Yellow Room

# Aliento para un suicida

Querido lector,

No te conozco, ni se qué realidad te someta, pero quiere decirte que si acaso atraviesas por un momento desconcertante en dónde todo hombre cuestionaría su fe, en donde el escéptico podría figurar a Dios y el que lo tiene vivir como si no lo tuviera, la más alta de mis estimas te desea una vida nueva. Te externo mi más profunda compasión y que las circunstancias futuras sean más reparadoras que las del presente. Se que habita en ti una gran fuerza para aferrarte a este mundo por más desconcertante que parezca. Tu mundo te necesita, así que lucha por todo aquello que no has logrado todavía.

Con cariño un pobre escritor.

Xaus Kahal®

© Derechos de autor reservados. Se prohibe la reproducción, edición o publicación de esta obra sin el consentimiento del mismo.

# Los frutos no probados

Las noticias del día de hoy fortalecen las raíces del amor que crecen en mi interior. Quiero que sepas, amada, que éstas raíces son lo más importante en mi vida y que me alimento de ellas cada día. Qué todos sus frutos te son ofrendados en mis deseos y los efectos de estos, en todos los acontecimientos de mi vida. Leer más…

# El Sueño: un diente en el espejo

Tuve un sueño desconcertante. Entré al consultorio dental del Dr. Ramón. Él mismo, en modo muy amable y sin darme ninguna otra explicación me indicó:

-¡Tiéndase sobre el suelo!

Yo muy obediente, no hice más que recostarme sobre el frío pavimento. Porque en realidad parecía más el suelo de una banqueta chilanga que un consultorio.

-¿Le quito todos de un jalón o lo prefiere de uno por uno?, ¿Con pinzas o con martillo? Me preguntó.
-Todos de una buena vez, con pinzas, pero sin anestesia que le tengo miedo a las agujas. Confirmé. Leer más…